Nutrición en las aulas: la opinión de un maestro

¡Hola! hoy no voy a ser yo la que escriba un artículo de opinión. Hoy le he pedido colaboración a un maestro pedagogo terapeuta, quién ha querido aportar este post sobre nutrición en las aulas.

Se llama Alejandro Herreros, y podéis leer más en su blog personal “Reflexiones de un maestro inquieto“. Además hace poco publicó un libro y ya va por la 2ª edición…yo que vosotrxs no me lo perdía 🙂

Os dejo el artículo


 

Llegó el verano, los niños no van a la escuela y los días parecen eternos. En esta época de
helados y cerveza en la terraza se nos olvida una cosa: que al cuerpo no le importa lo mucho o lo poco que sean vacaciones. Yo no soy dietista, no voy a engañar a nadie, pero sí que doy un servicio a la ciudadanía de otra manera: soy maestro. El motivo por el que Sara Garcés creyó interesante transmitir mi punto de vista se debe a que, como maestro, tengo una opinión crítica con algunas de las cosas que veo en las aulas.

Muchas veces veo, cuando suena la campana que anuncia el tiempo de recreo, a los niños abrir sus bolsitas de bollos, gofres, magdalenas, galletas… y ¡Oh, por Dios! se me hace la boca agua (¿qué queréis que os diga? soy humano) pero rápidamente mi mente toma una opinión más radical, lo que pienso es: ojalá nos hubieran educado para comer bien cuando éramos niños. Yo también fui un niño consumidor de dulces a una hora y obligado a comer hervido de verduritas a otra hora, y eso es bastante irónico, ¿Cómo no iba a preferir el azúcar? La pregunta que me planteo es: Si nos querían alimentar saludablemente ¿Por qué luego nos atiborraban de grasas malas y azúcares refinados? Por desconocimiento, claro.

Vuelvo a observar la bolsita de gofre del niño de la tercera fila. Para colmo tiene una botella de Coca-Cola en la mochila. Pienso en la mucha falta que hace una asignatura de nutrición en las aulas. No una charla esporádica o un tema del apartado de Ciencias Naturales: una bendita asignatura. Me consta que algunos profesores de Educación Física se esfuerzan en tratar el tema, recordar eso me calma bastante, pero sé que el enemigo está en otra parte: en nosotros mismos.
La dificultad de ser maestro es que, cuando enseñas, tienes que predicar con el ejemplo. Ser padre o madre significa también ser maestro, porque enseñas. Pero ¿Cómo predicamos con el ejemplo si somos los primeros en caer en la tentación? Y entonces mi cabeza vuelve a retomar ese anhelo: ojalá nos hubieran educado para comer bien cuando éramos niños. Ojalá alguien nos hubiera dicho que el alimento es la medicina natural que nos fortalece, aunque quizá hubiera salido apedreado de la predicación.
Se me hace curioso que, en la era de la información, tengamos alumnos de lo más
desinformados, me refiero a alumnos que se han tragado con embudo la mentira del consumo
de la leche cruda. Entre otras cosas, estos alumnos se fían más de la opinión de un youtuber, de una influencer, o de la misma televisión, que del profesor que les enseña. Este es el punto al que quería llegar. La verdad se ha vuelto relativa, a muchos les basta que una afirmación suene creíble antes que sea verdad. Eso lo saben los que trabajan en la publicidad.

Una de las cosas admirables que Sara Garcés hace es desenmascarar la publicidad engañosa, y estoy seguro de que sus lectores habituales conocerán el trabajo que hace en este sentido:
Comida para bebés con más azúcar que la miel; galletas que se venden como saludables; pan integral con un 3% de harina integral (y esto es lo que le damos a los niños). ¿Por qué somos capaces de creer a una persona que nos suelta una mentira con una voz y una cara agradable, pero no a una persona severa que nos intenta proteger?

Quiero invitar a la reflexión, enfocada por ahora, en los alimentos de los niños. Sobre todo, y dado que es mi profesión, quiero invitar a reflexionar a los que se dedican a la educación, ya que parece que es un tema que a veces no va con nosotros.
Seguid disfrutando el verano, y recordad que el alimento es la medicina para que los más
pequeños crezcan sanos.

Un comentario sobre “Nutrición en las aulas: la opinión de un maestro

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s